No hay escena, no hay telón, no hay Dios, no hay país, no hay plata, no hay agua, no hay amor, no hay memoria, no hay palabras.
La negación se vuelve lenguaje.
El lenguaje se vuelve ceniza.
Un cuerpo sin piel, un roce sin espalda, un temblor sin dedos, un suspiro sin aire.
Queda algo flotando donde no hay aire para flotar.
Es el teatro después del último aplauso.
El mundo después de la última noticia.
El corazón después de que le quitaron el nombre.
Y al final solo queda el “no”.
Un “no” que se repite hasta volverse respiración, hasta volverse nada.
Y en esa nada, curiosamente, todavía tiembla algo tibio.
Ficha técnico artística
Participaciones
- Este espectáculo formó parte del espectáculo: Festival UAIFAI - Programa C
Clasificaciones: Teatro, Presencial, Adultos
2 Notas relacionadas
- 14/10/2007 - El teatro ocurre con la gente de cualquier lugar - Por: Edith Scher
- 07/04/2006 - El camino del deseo - Por: Sonia Jaroslavsky